o hay nada peor en el ciclismo que ir colina abajo a toda velocidad y de pronto tener que detenerte por un calambre en el brazo. Las piernas están bien, así como tu reparación, la bicicleta está en perfecto estado pero realmente no puedes resistir el dolor que sientes en los antebrazos

Encontraras mucha información, correcta y errada, sobre cómo superar este problema o evitar que suceda en primer lugar. Sabrás que necesitas desarrollar agarre, pero que existen varios tipos de fuerza de agarre. Para hacer esta historia corta, tienes fuerza en la muñeca, estabilidad en la muñeca y  el agarre de los dedos o “pellizco”.

Cuando analizamos lo que necesitamos en el camino veras que el agarre de los dedos es lo más importante, es de aquí de donde tu frenado proviene, así como de tu habilidad de agarrar el manubrio sin que se escape de tus manos, estas cosas definen lo que hacen nuestras manos durante el recorrido.

Lo segundo más importante será la estabilidad de las muñecas, obviamente, necesitas poder resistir los impactos que pueda generar el camino sin que tus muñecas se muevan y termines desviándote.

Entonces lo último sería la fuerza de tus muñecas ya que no es conveniente que las muñecas generen movimientos extra, por el contrario, estas deben poder resistir movimientos y mantenerse firmes mientras los dedos se mantienen en las asas y los frenos.

Para evitar los molestos e incomodos calambres en los brazos es necesario combinar ejercicios para desarrollar estos 3 elementos, fortalecer las muñecas y optimizar el agarre; además debes tener en cuenta algunas estrategias que te ayudaran en el camino. Compartimos una lista de algunas de las cosas que puedes hacer:

Recoge platos de peso

Toma dos platos o placas del mismo peso, colócalos frente a frente y recógelos apretando con los dedos. Puedes hacer esto regularmente con platos de 10 libras y recogerlos del piso sosteniendo fuertemente con los dedos.

 

Flexiones elavadas

Toma un par de pesas o kettle bells y colócate en position de flexiones con tus manos en ellas. Haz flexiones o push ups. Mantén tus muñecas rectas y evita doblarlas a toda costa.

 

Caminada de granjero

Toma una pesa o kettle bell considerablemente pesada y camina por 100 pies. Cambia de mano y repite. Inténtalo pasando una toalla alrededor de la pesa y sosteniendo el final de la toalla para una mayor exigencia de agarre.

 

Levantamiento de Kettles

Necesitas una kettle bell, levántala de forma firme, presionando, hasta que la base del kettle quede totalmente hacia arriba. Necesitaras agarrar muy bien del asa y encontrar el balance adecuado para poder lograr que el kettle llegue a esta posición. Luego llévala hacia abajo con la misma firmeza y estabilidad. Repite.

 

Flexiones de elevación con toallas

Toma una toalla o camiseta vieja y pásala alrededor de una barra, agarra con fuerza la toalla e intenta hacer una elevación.
Trabaja los tejidos

Finalmente es importante que tengas en cuenta que puedes necesitar trabajar los tejidos para fortalecer los antebrazos. Si los tejidos de tus antebrazos están inflamados pondrán tensión extra que afectará tus manos. Esto puede ocasionar calambres mucho más fuertes durante el recorrido y no habrá ejercicio que pueda evitarlo.

Algunas otras sugerencias que puedes tener en mente:

  • Hay mucho más que solo hacer ejercicios para evitar los calambres en los brazos, la realidad es que mientras más fuerte seas menor es el estrés al que se someten los antebrazos. Tener fortaleza en la parte superior y central del cuerpo es mucho más importante que solo desarrollar fuerza de agarre.
  • Debes ser cuidadoso si tomas muchas aspirinas como suplemento ya que pueden generarte problemas estomacales.
  • En la práctica encontraras la solución; manejando en la vía es la única forma de que tu cuerpo y tus antebrazos se acostumbren a la ruta.

Los calambres siempre pueden aparecer por lo que es importante que comprendas cual tipo de agarre necesitaras fortalecer como parte del resto de tu entrenamiento. Fortalécete, complementa tu rutina diaria con estos ejercicios y todo se te hará más fácil en el camino, tus brazos estarán preparados para resistir la ruta que elijas.